5 ocasiones en las que podrás enseñar a tus hijos sobre la administración del dinero

5 ocasiones en las que podrás enseñar a tus hijos sobre la administración del dinero

Ahorro Finanzas Personales General

Autora: Michelle Guerrero

Desde que el Hada de los Dientes o el Ratón Pérez les deja dinero debajo de sus almohadas hasta cuando reciben su mesada, los niños tienen muchas oportunidades de aprender lecciones sobre cómo ganar, ahorrar y gastar a medida que crecen.

Estos hitos de la infancia pueden ser formas para que tus hijos desarrollen una mentalidad disciplinada en torno al dinero y una base financiera sólida. Aquí hay cinco ocasiones en las que puedes enseñar a tus hijos sobre la administración del dinero.

1. Su primera vez comprando un regalo para otra persona

Es posible que tengas la tentación de dejar que tus hijos naveguen por la web para elegir un regalo navideño para la abuela y luego pagar con tu tarjeta de crédito, pero tus hijos se perderán la alegría de ver cómo el dinero que tanto les costó ganar puede traer felicidad a los demás.

Forrest Talley, psicólogo de niños, recomienda a los padres ayudar a sus hijos a hacer una lista de destinatarios y establecer un presupuesto para cada regalo, en función de cuánto pueden ahorrar de manera realista. Si bien es apropiado que tú como padre subsidies el fondo de obsequio para los niños más pequeños, Talley aconseja que el niño contribuya con una parte de sus propios ahorros, ya sea de su mesada o las tareas adicionales que realiza.

Si tu hijo termina sin poder dar regalos porque no ahorró, esto también se convierte en una lección aprendida.

2. Cuando empiezan a jugar videojuegos

Muchos videojuegos actuales ofrecen complementos pagados que permiten a los jugadores gastar un dinero adicional para comprar puntos o pasar de nivel. Si tus hijos parecen demasiado interesados ​​en este tipo de complementos, realiza un seguimiento de sus videojuegos durante una semana. Luego haz los cálculos para indicarles el costo total al final del año. Esta es una excelente manera de enseñarles cómo priorizar el gasto.

Si tu hijo elige estos complementos pagados en un juego, asegúrate de establecer un límite. Haz que tu hijo financie las compras a través de las tareas del hogar o una mesada; de esta manera, aprenderá cómo se siente al desprenderse de su propio dinero y podrá decidir si valió la pena.

3. Su primer trabajo a tiempo parcial

Ya sea que se trate de un trabajo en el jardín, tutoría virtual o vender limonada, alienta a tu hijo a encontrar un trabajo de medio tiempo. Pero no dejes que desperdicien el dinero; ayúdalo a ilustrar el poder de equilibrar el ahorro, el gasto y la donación. Por ejemplo, es posible que tu hijo quiera reservar una cantidad para la matrícula universitaria, gastar una parte en una nueva prenda de ropa y donar una parte a su organización benéfica favorita.

Sin embargo, sin un plan de gastos, esta sensación de estar repentinamente lleno de dinero en efectivo puede alimentar los sueños de ropa costosa o dispositivos tecnológicos. Si sientes que tu hijo está planeando gastar todo su dinero, puedes intervenir e indicarle que comprar zapatos caros ahora puede significar que no tendrá suficiente para comprar un vehículo más tarde.

Si tu hijo opta por no escuchar y actúa por impulso, puedes enseñarle una lección importante: el artículo recién comprado perderá su encanto, pero el dolor de no tener dinero para comprar un vehículo dejará una huella.

4. Cuando obtiene su licencia de conducir

La mayoría de los adolescentes sueñan con la libertad al tener su propio vehículo, pero antes de salir a la carretera, recuerda conversar con tu hijo acerca de cómo cubrirán los gastos involucrados, desde el aumento de los costos de seguros, gasolina, mantenimiento y el pago del auto en sí.

Por ejemplo, puedes pedirle a tu hijo que compre su propia gasolina o pague una parte del seguro. Asegúrate de tener una charla con tu hijo sobre la conducción segura, discute su responsabilidad de pagar las multas y las reparaciones, y el aumento del costo que una infracción generará en la prima del seguro.

También puedes darle a tu hijo la opción de ganarse el derecho a conducir ayudando con recados familiares o haciendo que lleve a sus hermanos a sus actividades.

5. Su primera tarjeta de crédito

Es importante enseñar a los adolescentes a tener el control de sus finanzas, para lo cual se puede usar una tarjeta de débito para practicar el uso de plástico.

Talley recomienda que los padres pongan una cantidad fija en la cuenta de un adolescente mayor y luego designen su uso (ropa, entretenimiento, útiles escolares, gimnasio, gasolina) para el mes.

Puedes ayudar a tus hijos a elaborar un presupuesto, pero luego dependerá de ellos gastar sabiamente para que los fondos duren.

Fuente: Northwestern Mutual

Minimalismo o el arte de vivir con poco

Minimalismo o el arte de vivir con poco

Ahorro Finanzas Personales General

Autora: Lourdes Hernández

Al hablar de espartanos o de economía de guerra uno se imagina que vamos a jugar a la sobrevivencia.

En la antigua Grecia, los espartanos vivían una vida sin excesos, con disciplina militar.

En cada crisis, conflicto o desastre, se habla de vivir una economía de guerra.

En la actualidad, en cambio, hay una forma de vida austera y feliz que es el minimalismo.

Se trata de tener lo básico para vivir. Menos objetos y gastos, y más experiencias.

“Tener menos, para ser más”. Esa es la idea de los minimalistas, personas que creen firmemente que una vida plena y llenadora se consigue con menos elementos en ésta.

¿Cómo ser minimalista, ahorrar y ser feliz?

  1. Practica un estilo de vida con lo mínimo posible, acumulando experiencias en lugar de riquezas y cosas. Mantén solo aquellas que tienen un valor real para tu vida.
  2. Rompe el círculo vicioso de comprar y acumular cosas, entonces te darás cuenta de todo el tiempo y la energía que te consumen. Cuando somos dependientes de las compras y de la acumulación de bienes, somos esclavos de esas cosas.
  3. Saca todos o la mayoría de cacharros y tereques de la casa, los que guardas “por si acaso” o para que los vean los demás. Véndelos o dona a una institución que los necesite.
  4. Da una segunda vida a tus cosas usadas. Lleva tus zapatos gastados a cambiar de suelas y tacos. Visita a la costurera con ropa pasada de moda o que tiene algún desperfecto.
  5. Saca de tu mente y espíritu todo lo que te bloquea, molesta, preocupa. Vive el presente y evitarás la depresión y ansiedad. Notarás que ese gran vacío que queda te abre nuevos horizontes y se llena de cosas buenas.
  6. Vive con menos desorden, menos distracciones, menos descontento y, en cambio, más tiempo, más relaciones personales con la familia y los amigos, más crecimiento personal… En pocas palabras: una vida más feliz.
  7. Revisa cuánto ahorras al vivir como un minimalista. Comparte el éxito de tu experimento con familiares y amigos.
  8. Quizás pasar frente al computador o revisando el Whatsapp te relaja, pero alborota un poco tu espíritu y sal a caminar al bosque. Allí tu espíritu se aquieta, pero en un nivel más elevado. El aire puro y el silencio restauran tus funciones y regresas a tu casa cansado, pero feliz.

¿Has vivido así alguna vez? ¿Te animas?

Ahorrar es chino

Ahorrar es chino

Ahorro Finanzas Personales General

Autora: Lourdes Hernández

Cuando me hablan de ahorro, es como si me hablaran en chino.

Muchísimas personas piensan eso y añaden “no me alcanza el dinero” o “no gano lo suficiente”.

Lo primero que hay que hacer para aprender un idioma es abrir la mente. Dejar de lado el lenguaje negativo y decir yes, oui, ja, shi según si se aprende inglés, francés, alemán o chino.

Lección 1 – Lo básico: Aprende a guardar una moneda en una alcancía, cada día.

Haz de este ejercicio un hábito. La alcancía puede también ser un frasco o una caja con alguna decoración que te invite a guardar la moneda. ¡Yes!

Lección 2 – Practica: Analiza tu día a día, tus hábitos de gasto y tus sueños.

¿Qué patrón encuentras entre tu vida, metas y tu dinero?

  • Compatibles: tengo gastos y metas según mis ingresos   Sí … No …
  • Inconscientes: no tengo ni idea de esto  Sí … No …
  • Limitados: vivo con las justas y trato de no soñar  Sí … No …
  • Abundantes: me enfoco en lo mejor para lograr lo mejor  Sí … No …

¡Oui!

Lección 3 – Haz el deber: Si tus metas y tu dinero son compatibles y abundantes, estás por buen camino. Escribe cuánto ganas o percibes de ingreso: ……………

En cuanto recibas ese ingreso, separa el 10% y transfiere o deposita en una cuenta de ahorros. ¡Ja!

Lección 4 – Mantén una conversación: Habla con tu familia, o con tus padres, hermanos o amigo de confianza y diles que estás ahorrando para cumplir una meta y pide su apoyo.

Cuando tengas el dinero suficiente, sácalo y cumple tu meta. Ahora repite la lección 3.

Ya estás hablando chino. ¡Shi!

Lo que se planifica, se cumple

Lo que se planifica, se cumple

Ahorro Finanzas Personales General Planificación y Presupuesto

Autora: Lourdes Hernández

1. Cambia la idea que tienes del dinero

Mucha gente anda por la vida con esta actitud respecto a sus finanzas:

  • Dios proveerá
  • Gasta lo que no tiene
  • Patea la pelota de un mes a otro
  • Se da la buena vida
  • No es con él / ella
  • Es pura apariencia
  • Sigue gastando y está quebrado
  • Toma champaña con plata de cerveza (frase de Tiffany Aliche)

Puede que no te guste hacer presupuestos, pero tienes sueños y metas:

  • Quieres comprarte un carro… con ese tren de vida no lo lograrás
  • Quieres ir de vacaciones… no tienes tiempo ni dinero
  • Quieres comprar esos zapatos… no te alcanza

Repite conmigo: lo que se planifica se cumple.

Haz un presupuesto y sabrás de cuánto dinero estamos hablando para el carro, para la vacación y para los zapatos. Recuerda lo que te enseñaron tu papá y tu mamá: “no gastes más de lo que ganas; y si quieres algo, ahorra”.

Primero debes convencerte, cambiar tu forma de pensar, tener una nueva mentalidad. Andar por la vida así:

  • Dios proveerá – yo con mi esfuerzo proveeré. Dios me dará un empujoncito
  • Gasta lo que no tiene – gasto con prudencia y con un presupuesto para ello
  • Patea la pelota de un mes a otro – cada mes juego mi partido
  • Se da la buena vida – sí, a veces lo hago, otras veces me sacrifico
  • No es con él / ella – es conmigo, yo me responsabilizo de mis finanzas
  • Es pura apariencia – no soy de brillos ni lentejuelas, soy yo mismo con mi familia
  • Sigue gastando y está quebrado – tengo claridad y orden en mis finanzas
  • Toma champaña con plata de cerveza – tomo lo que sé que me alcanza y lo disfruto

 2. Haz el presupuesto

Registra tus ingresos y gastos.

Cuánto ganamos todos los miembros de la familia.

Cuánto gastamos en:

  • Alquiler
  • Servicios
  • Préstamos
  • Educación
  • Transporte
  • Salud y seguros
  • Diversión
  • Otros

En Diversión incluye el café de la mañana, el bolón, emparedado, bollo, sándwich. El lunch con amigos, la propina, el parqueadero, todo.

En Otros, incluye donaciones, ayuda que das a tus papás, impuestos, cuidado de mascotas, extras.

Repite conmigo: mi presupuesto se basa en el dinero contante y sonante que tengo hoy. No el dinero que alguna vez tendré o el que tuve tiempo atrás.

3. La buena noticia: lo que se planifica se cumple

Cuando dejas de ignorar a dónde va tu dinero, identificas cada gasto, asumes tu responsabilidad y determinas qué gasto vas a posponer, reducir, eliminar y conservar (técnica PERC). Entonces empiezas a planificar qué hacer con el dinero que tienes.

Quieres tomarte un fin de semana de descanso. ¿Cómo lo vas a lograr?

Con tarjeta de crédito. No.

Con ahorro. Sí. En… servicios básicos, o sea agua, gas y electricidad. ¿Cómo? Un baño más rápido, prender las luces más tarde, desconectar los enchufes, lavar los platos y la ropa con agua fría, etcétera hasta lograr una reducción de 20 dólares al mes.

Ahorra por 12 meses y con $240 dólares en tu bolsillo te vas a un Spa (busca uno cerca de tu localidad, los hay de primer nivel) que incluya masaje de relajamiento de una hora, baño en la piscina de agua termal, tomar el sol entre el vapor del agua caliente y un almuerzo saludable. Para dos personas.

Volvamos a tus sueños y metas:

  • Quieres comprarte un carro… con $200 mensuales por 3 años ya tienes la entrada
  • Quieres ir de vacaciones… ¡aplica la idea del Spa!
  • Quieres comprar esos zapatos… deja de ir a la peluquería por 3 meses y los tienes

Repite conmigo: con mi presupuesto en orden… ¡me doy la buena vida!