4 maneras en que tener un plan financiero ayuda a mejorar tu bienestar

4 maneras en que tener un plan financiero ayuda a mejorar tu bienestar

General

Cuando se piensa en mejorar el bienestar, es probable que la mente se dirija inmediatamente a comer más sano, ir al gimnasio o programar unos cuidados personales muy necesarios.

Pero, hay un área más de tu vida en la que debes centrarte: tus finanzas.  Existe un vínculo bastante claro entre el bienestar financiero y tu bienestar general.  Aunque el dinero no compre la felicidad, la planificación financiera puede ayudar a las personas a alcanzar un mayor nivel de satisfacción y tranquilidad.

Eso tiene sentido, teniendo en cuenta que el dinero es constantemente una de las principales fuentes de estrés en la vida, hacer una planificación financiera exhaustiva puede ayudar a aliviar parte de esa ansiedad, y también puede ayudarte a dormir mejor por la noche. Generar buenos hábitos es sumamente importante para llegar a ese objetivo. Te indicamos cómo lo puedes lograr:

  • Ten un plan claro para afrontar las deudas.

Son pocas las personas que no tienen algún tipo de deuda, ya sean los saldos de las tarjetas de crédito que parece que nunca puedes eliminar o un préstamo por tu vivienda que crees que vas a pagar hasta que te jubiles. Las deudas pueden pesar mucho en tu mente si no sientes que estás progresando en ellas, pero puedes elaborar un plan de pago que te ayude a reducir tus saldos y priorizar qué deudas tienen más sentido pagar primero.

  • Te sentirás más seguro a la hora de ahorrar para la jubilación.

Cuando empezaba a trabajar, contribuir con un pequeño porcentaje de tu sueldo a un plan de jubilación parecía suficiente. Pero con cada año que pasa, es fácil preguntarse: ¿Estoy ahorrando suficiente para jubilación? ¿Y cuánto necesito exactamente?

No hay una respuesta única para todos los casos: todo depende de la vida que quieras llevar en la jubilación. Es importante determinar cuál debe ser tu objetivo de ahorro, e identificar qué opciones pueden ayudarte a estar seguro de que tendrás el dinero que necesitas para la jubilación de tus sueños. También debes tener en cuenta ciertos riesgos para tus ingresos de jubilación y ajustar tu plan según sea necesario si tus objetivos de jubilación o las circunstancias de tu vida cambian.

  • Tener la tranquilidad de que tu familia está protegida financieramente.

Hacer crecer tu dinero es una parte de un plan financiero, pero protegerlo es otra. Para empezar, es importante determinar la cantidad que debes guardar en un fondo de emergencia para no endeudarte en caso de que se produzca un gasto inesperado. También puedes calcular la cantidad de seguro de vida que necesita para cubrir los gastos de tu familia en caso de que te ocurra algo, y ayudarte con un plan para sustituir los ingresos en caso de que una enfermedad o lesión te impida trabajar durante un tiempo.

  • Te sentirás bien sabiendo que estás avanzando en múltiples metas.

La multitarea no es sólo algo que se hace en la oficina. La mayoría de nosotros tenemos varios objetivos para los que queremos ahorrar. La planificación financiera incluye la identificación de la cantidad que debe reservarse para los distintos objetivos, de modo que no tengas que hacer malabarismos para ahorrar para la jubilación, la universidad de sus hijos, una nueva casa y las vacaciones del próximo año, todo al mismo tiempo.

Determina la mejor manera de ahorrar para cada uno de ellos, teniendo en cuenta el panorama financiero general. Las circunstancias de cada persona son diferentes, no hay dos planes financieros iguales. Por eso es importante encontrar analizar tu situación y adaptar un plan a las prioridades de tu familia, y que te asegure de que es lo suficientemente flexible como para cambiar cuando lo hagan tus metas y sueños.

 

Buenos hábitos financieros para el mes de julio

Buenos hábitos financieros para el mes de julio

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Julio, época de verano y vacaciones en algunas ciudades, es posible que tus gastos se vean afectados en esta temporada. Si te preguntas cómo disfrutar del verano sin perder de vista tu presupuesto, aquí tienes cinco maneras de mejorar tus finanzas en julio.

 

  • Revisa tu presupuesto

La pandemia llegó con muchas incógnitas y muchos hogares se adaptaron mejorando su situación financiera. Si estás retrocediendo un poco, no estás solo, en muchos hogares los buenos hábitos financieros que se ganaron durante la pandemia están decayendo.

Ahora podría ser un buen momento para recalibrar tu presupuesto y tu plan financiero. Al revisar tu presupuesto mensual, sea realista sobre lo que necesitas para cubrir los gastos mensuales y ajuste tus objetivos de ahorro mensuales según sea necesario.

 

  • Aumenta tus ahorros para la jubilación

Ahorrar para la jubilación puede parecer un objetivo móvil si no sabes cuánto necesitas ahorrar. Y eso está bien. Pero nunca es demasiado pronto para empezar a desarrollar un plan de ahorro para la jubilación.

Identifica lo que puedes hacer ahora para comenzar a ahorrar o seguir ahorrando para esta etapa de tu vida. Mira qué opciones hay en el mercado, un producto financiero que te de un rendimiento interesante, o si consideras invertir en un bien inmueble que te genere un rendimiento por renta. Analiza las opciones y elige la que más se adapte a tu situación financiera actual.

 

  • Crea un espacio para relajarte

Después de unos cuantos veranos en casa, puede que te sientas preparado para salir a la calle. Haz un viaje familiar a la playa o haz un viaje por carretera a un lugar cercano a tu ciudad.

Si decides quedarte en casa, las vacaciones pueden ser un buen momento para ocuparte del mantenimiento preventivo rutinario del hogar o darle a tu casa un retoque con el que has estado soñando con algunas ideas de decoración que puedes hacer con un presupuesto. El clima cálido también hace que ahora sea un gran momento para proyectos como añadir un patio, cercar el patio trasero u otras mejoras que pueden aumentar el valor de tu casa.

 

  • Calcula la satisfacción en tu trabajo

Las vacaciones y el tiempo con la familia y los amigos pueden incitar a la reflexión. Si te sientes agotado, considera la posibilidad de establecer algunos objetivos de bienestar. También puedes buscar señales que indiquen que ha llegado el momento de cambiar de trabajo.

Si prefieres el teletrabajo incluso después de la pandemia, puede que estés buscando un trabajo que te permita trabajar desde la comodidad de tu casa. Aunque el trabajo a distancia puede ser una buena forma de añadir equilibrio, asegúrate de considerar también los factores financieros de aceptar un trabajo a distancia.

 

  • Enseña a tus hijos a gestionar el dinero de forma básica

Además de las vacaciones extra y las noches al aire libre, enseñar a tus hijos a crear hábitos saludables sobre el dinero y el crédito puede ser otra buena forma de pasar tiempo de calidad en familia este verano. Hay cosas que puedes empezar a hacer ahora -con niños de cualquier edad- para ayudar a preparar a tus hijos para la independencia financiera, incluyendo la creación de un presupuesto y la enseñanza sobre la deuda y el uso responsable de las tarjetas de crédito.

Si tiene un adolescente que va a ir a la universidad, puedes aprovechar estos meses de verano para empezar a realizar importantes tareas financieras de preparación para la universidad, como abrir cuentas bancarias o hablar sobre cómo pagará la familia la universidad y cómo será este proceso. Esto puede sentar una buena base para continuar las conversaciones sobre el dinero después de que su hijo esté en la universidad.

 

 

Buenos hábitos de ahorro para los niños durante las vacaciones

Buenos hábitos de ahorro para los niños durante las vacaciones

Ahorro General

Las vacaciones son un buen momento para plantear metas de ahorro e identificar acciones para controlar cualquier posible gasto extra que podamos tener en la familia, como los caprichos que queramos comprar en un viaje o el campamento de verano que queremos para nuestros hijos. En este proceso es importante que ayudemos a los más pequeños a fomentar pequeños hábitos de ahorro.

La educación financiera debe darse desde las edades más tempranas. Si le explicas a tus hijos de dónde vienen los ingresos o los gastos de la casa y les asignas un pago semanal empezarán a entender cómo ahorrar, aunque tenga distintos costos hormiga como los snacks del recreo o algún juguete de moda.

Te indicamos qué puedes hacer para que los niños aprendan trucos de ahorro durante las vacaciones. Puede que no estén en la escuela e incurran en menos gastos, pero si empiezas a darles lecciones ahora, verás cómo se convierten en adultos capaces de pagar sus gastos fijos del agua o de la luz cuando comiencen a trabajar en el futuro.

 

  • Enséñales a hacer una lista de compras. Los niños son compradores impulsivos, pero muchas veces no entienden el gasto detrás de sus decisiones. Pídeles cada mes que hagan una lista en la que anoten todo lo que quieran y revísala con ellos para que aprendan a diferenciar aquello que desean, pero no necesitan. Esto les ayudará a identificar aquello que realmente quieran ahorrar durante el verano.

 

  • Ponles un presupuesto recurrente. Si vas a darles una paga, es mejor que se la des en efectivo para que puedan valorar lo que cuesta el dinero. En vez de darle billetes de $5 cada semana, dales un billete de $20 para que entiendan cuánto cuesta ganarlo. Verás cómo lo piensan dos veces antes de comprarse un juguete u otro.

 

  • Llévalos de compras contigo. Llévalos al supermercado o a comprar cosas para las vacaciones, para que aprendan la importancia de comparar los precios y la calidad de los productos antes de comprarlos. Pregúntales por qué comprarían una fruta o una verdura y enséñales trucos de ahorro en la lista de la compra para cuando sean mayores.

 

  • Proponles trucos nuevos de ahorro. Existen muchos métodos de ahorro tradicional que pueden ayudarte a ahorrar en familia, pero cuando se trata de aplicarlo a los niños nada mejor que esta técnica. Dales un recipiente para guardar el dinero según el objetivo de ahorro que tengan: un videojuego nuevo, un juguete o incluso un libro que les guste mucho. Después, ayúdales a entender cuándo una meta es en el corto plazo, cuándo es en el medio plazo y cuándo es en el largo plazo. De esta forma sabrán cómo priorizar sus ingresos y gastos según la meta que deseen conseguir.

 

  • Haz que tomen decisiones financieras. Este consejo es muy importante para inculcar hábitos de ahorro sostenible en sus cabezas, de forma que sepan cómo guardar el dinero, pero también caminen hacia una vida ecológica y responsable. Puedes asignarles un presupuesto en la tienda y darle vía libre para que compre lo que quiera. Eso sí, luego tendrás que hablar con él para racionalizar el proceso y que entienda si ha tomado o no una buena decisión.

 

Es importante que refuerces los comportamientos positivos de tus niños en el ámbito del ahorro, a través de una serie de recompensas que les motiven a continuar portándose bien. Promételes una cena en familia o un pequeño capricho al final del verano, no solo si hacen bien los deberes del colegio, sino también si consiguen respetar sus límites de gasto. Enseguida entenderán tus intenciones y se involucrarán más en las decisiones financieras de la familia.

 

Fuente: https://blog.ruralvia.com/los-ninos-tambien-ahorran-en-vacaciones-ensenales-buenos-habitos-de-ahorro/

Aumento de precios e inflación: 3 formas en las que podrías estar pagando más sin darte cuenta

Aumento de precios e inflación: 3 formas en las que podrías estar pagando más sin darte cuenta

General

Si te parece que el precio de la gasolina y el costo de los alimentos han subido recientemente, no es una percepción. La inflación ha impactado los bolsillos de los consumidores desde hace un tiempo.

Pero el aumento de los precios no es más que un signo evidente de la inflación. Las marcas saben que los consumidores probablemente se opondrán a las subidas flagrantes de precios, por lo que pueden recurrir a otras formas de conseguir que los consumidores paguen más que pueden ser más difíciles de detectar. He aquí tres tendencias relacionadas con la inflación a las que hay que prestar atención, y lo que se puede hacer para minimizar su impacto en el bolsillo.

  1. La contracción de la inflación: Productos más pequeños por el mismo precio

Las marcas de alimentos son conocidas por reducir el tamaño de sus envases, lo que significa que se obtiene menos cantidad de un artículo por el mismo precio. Los compradores son menos propensos a notar una diferencia en el tamaño del envase que un aumento de precio, lo que puede disuadirles de comprar. Aunque la diferencia suele ser sutil -piensa en menos onzas en un enlatado, o menos hojas por rollo de toallas de papel-, los costos pueden aumentar cuando tienes que reponer estos artículos con más frecuencia.

Lo que puedes hacer: Centrarte en el precio por unidad. Es fácil que las marcas disimulen la menor cantidad de producto en los envases a los que estás acostumbrado. Pero el precio unitario, o el coste de un artículo o medida, puede ayudarte a hacer comparaciones de precios más precisas entre productos. Dependiendo del artículo, puedes decidir cambiar por una marca de menor precio o comprar al por mayor para estirar más tu dinero.

  1. Escatimar en gastos: Menos servicios o comodidades por el mismo precio

Si alguna vez has comprado un pasaje de avión y luego te han cobrado una tarifa por una maleta de mano, es una manera de pagar más por menos.

Los hoteles y las aerolíneas ofrecen cada vez más precios a la carta, por lo que verás un precio base asequible pero luego tendrás que pagar por los extras que antes estaban incluidos, como la selección de asiento, el entretenimiento y el parqueo.

Lo que puede hacer: Revisa todos los costos potenciales y pregunta por las opciones de paquetes. Antes de hacer cualquier reserva, asegúrate de revisar los posibles costos totales para saber exactamente lo que vas a obtener. Eso puede significar hacer clic en todas las pantallas en línea para comprobar si hay cargos por servicios añadidos u otros recargos.

Si descubres que el precio base no cubre todo lo que necesitas, a veces puedes ahorrar dinero comprando por adelantado los complementos que necesitas o deseas en un paquete online. Eso podría significar pagar por una maleta facturada y un refrigerio a bordo antes de ir al aeropuerto. O, si te alojas en un hotel que ha eliminado su desayuno buffet como parte del precio de la habitación, pida un reemplazo similar. Tal vez puedas conseguir aperitivos gratuitos o un descuento en un restaurante cercano.

 

  1. Compra ahora y paga después

Los servicios de “Compre ahora, pague después” permiten pagar una compra en un número determinado de plazos, con el atractivo de que se paga una cantidad menor en el momento de la compra. Estos métodos de pago hacen que las posibles compras sean más atractivas porque el costo real se nota menos. Si la inflación ha elevado el costo de un artículo que quieres a $88, puede que pienses dos veces antes de comprar, pero a 22 dólares en cuatro pagos, puede que no lo pienses dos veces.

Lo que puedes hacer: Comprar sólo lo que puedas pagar en su totalidad. Los servicios de compre ahora, pague después, pueden facilitar la realización de compras impulsivas que, de otro modo, no podrían permitirse, y muchos consumidores no se dan cuenta de que se cobran comisiones o intereses por el impago. Para asegurarse de que un artículo se ajusta a tu presupuesto, suele ser mejor comprar y pagar ahora para evitar que se produzcan pagos atrasados.

¿Cuándo debes aceptar un aumento de tu cupo de crédito?

¿Cuándo debes aceptar un aumento de tu cupo de crédito?

Crédito General

Si tienes una tarjeta de crédito desde hace tiempo, o si tus ingresos han aumentado recientemente, puede que estés pensando en pedir un aumento del límite de crédito. Normalmente puedes solicitar un aumento del límite de crédito en el sitio web de tu tarjeta de crédito o llamando al emisor de esta.

 

Aumentos automáticos del límite de crédito

Si recientemente, la compañía de tu tarjeta de crédito aumentó tu límite de crédito sin preguntar, esto se conoce como un aumento automático del límite de crédito. Esto puede ocurrir por realizar pagos constantes y puntuales, por ser titular de una tarjeta desde hace mucho tiempo o por haber informado de un aumento de los ingresos.

Pero ¿es siempre bueno un aumento del límite de crédito? Aunque ciertamente puede ser beneficioso, hay algunos casos en los que deberías pensaro dos veces antes de aceptar un aumento del límite de crédito. Esto es lo que hay que saber.

 

¿Cuándo puedes querer un aumento del límite de crédito?

Tener un límite de crédito más alto te da más capacidad de gasto, lo que puede traducirse en mayores recompensas. Así que, si eres financieramente estable y utilizas las tarjetas de crédito por la comodidad y las ventajas, tener un límite de crédito más alto puede ser particularmente atractivo.

Tienes pensado hacer un gasto importante y necesitas una línea de crédito, un mayor cupo te puede permitir cubrir este gasto sin necesidad de pasar por todo el proceso de solicitar un crédito en una institución financiera. Haz un presupuesto para evidenciar que cuentas con el dinero para cubrir con los pagos mensuales y puntuales que tendrás que hacer si difieres el pago con la tarjeta.

 

¿Cuándo puedes no querer un aumento del límite de crédito?

Por otro lado, si estás empezando y aún estás construyendo tu vida financiera, un aumento del límite de crédito podría no hacerte ningún favor. Estrictamente desde el punto de vista de la gestión del dinero y del presupuesto, cuando estás iniciando tu carrera y acabas de salir de la universidad, puede que ya estés cargando con un préstamo estudiantil y tengas otras obligaciones financieras. No quieres crear una nueva deuda que pueda interponerse en la gestión de esas prioridades principales.

Tener un límite de crédito más alto puede hacer que sea tentador usar tu tarjeta. Si te vuelves dependiente de las tarjetas de crédito y acumulas un saldo, aumentarás tu utilización del crédito e impactarás negativamente en tu puntuación crediticia. Limitar tu acceso al crédito puede ayudarte a mantener el control de tus gastos mientras sigues desarrollando buenos hábitos con la tarjeta de crédito.

 

Otro ejemplo de cuándo puedes no querer un aumento del límite de crédito es si has solicitado recientemente un crédito adicional, o está planeando hacerlo. Si hay una actividad frecuente que muestra aumentos regulares del cupo de crédito, esto plantea preguntas cuando se va a solicitar préstamos como una hipoteca o un préstamo vehicular. Podría llevar a los prestamistas a pensar que podrías ser un riesgo porque estás solicitando continuamente aumentos en tus líneas de crédito.

Cómo hacer un chequeo financiero de mitad de año

Cómo hacer un chequeo financiero de mitad de año

General

La situación personal y familiar cambia, las condiciones de la economía del país son variables y los planes que se hicieron hace seis meses pueden no tener mucho sentido hoy en día si se ha producido algún acontecimiento importante en tu vida.

Un chequeo financiero de mitad de año es una oportunidad para revisar el progreso que has hecho hacia tus metas establecidas a principios de año y hacer planes para los meses restantes del año. Es una herramienta de organización, así como una oportunidad para que las personas y las familias reflexionen y se adapten según sea necesario.

Los acontecimientos de la vida, como un fallecimiento en la familia, un matrimonio, el nacimiento de un hijo o un nieto o un cambio de trabajo, pueden desencadenar implicaciones financieras que deben abordarse antes de que acabe el año. A medida que cambian las circunstancias del mundo y de la vida, considera la posibilidad de repasar esta lista de elementos que debes revisar a mitad de año:

  • Evalúa tu presupuesto.
  • Tapa los agujeros de tu presupuesto.
  • Aumenta las contribuciones para la jubilación.
  • Gestiona y prioriza las deudas.
  • Revisa tu reporte de crédito.
  • Ajusta tus metas financieras

 

  1. Evalúa tu presupuesto

Si no tienes un presupuesto deberías empezar tu revisión financiera de mitad de año creando uno. Si ya tienes un presupuesto puedes revisar qué áreas están por debajo del presupuesto y cuáles superan los gastos previstos, así como la forma en que cualquier cambio en los ingresos puede afectar a tu presupuesto en el futuro.

Un presupuesto sólido incluye un plan para crear o mantener un fondo de emergencia, sobre todo después de un año en el que muchos se enfrentaron a la pérdida repentina del empleo y a la incertidumbre financiera derivada de la pandemia del coronavirus.

La vida puede estar llena de sorpresas, y una reserva de efectivo proporciona una red de seguridad crítica para los giros inesperados. Aprovecha tu análisis financiero de mitad de año para revisar tu fondo de emergencia y determinar si vas por buen camino o si deberías considerar aumentar este colchón de efectivo, especialmente si te has visto obligado a utilizarlo este año.

Este fondo debe cubrir los gastos esenciales de la vida de tres a seis meses, pero cuanto más puedas ahorrar, mejor.

  1. Tapa las fugas de tu presupuesto

Si durante esta revisión del presupuesto descubres algún gasto innecesario, como compras excesivas, suscripciones innecesarias u otras cuotas recurrentes, ahora es el momento de eliminarlos.

Revisa tu presupuesto para entender tus gastos de vida esenciales, y busca oportunidades para reducir tu riesgo financiero, como pagar la deuda de la tarjeta de crédito o eliminar o reducir los gastos de estilo de vida que pueden ser difíciles de mantener en una crisis de efectivo (por ejemplo, membresías / suscripciones, hábitos de compra, salir a cenar, etc.)

  1. Aumenta las aportaciones para la jubilación

Durante una revisión de mitad de año, los ahorradores pueden evaluar su progreso hacia la jubilación y asegurarse de que siguen en ritmo para jubilarse en su fecha objetivo y su valor neto.

Si has recibido un ascenso o un aumento de sueldo recientemente puedes aumentar tus aportaciones para la jubilación, si es posible.

  1. Gestiona y prioriza las deudas

Durante tu revisión de mitad de año, revisa y crea un plan para el pago de las deudas.

Si no tiene una estrategia de pago establecida, ahora es un buen momento para empezar. En primer lugar, debes incorporar el pago de la deuda a tu presupuesto mensual para asegurarte de que asignas dinero cada mes para pagarla; la cantidad que asignes depende de tu enfoque para pagar la deuda.

Dos opciones comunes para el pago de la deuda son el método de la bola de nieve, que implica pagar primero las deudas más pequeñas en su totalidad, y el método de la avalancha, en el que las personas pagan primero las cuentas con la tasa de interés más alta.

  1. Revisa tu reporte de crédito

Para abrir un negocio, comprar una casa o abrir una nueva tarjeta de crédito, a menudo resulta útil tener un buen score de crédito.

Un buen hábito financiero que hay que establecer es la revisión de tu reporte de crédito a mitad de año. Solicita tu reporte en los burós de crédito autorizados.

  1. Ajusta tus metas financieras

Una vez que hayas realizado esta revisión, es momento de reevaluar las metas financieras y hacer los ajustes necesarios, de ser el caso. Alinea tus metas con tu nueva situación financiera, establece prioridades y define nuevamente los plazos para alcanzarlas, en el caso de que consideres que no las podrás cumplir en los plazos que estableciste a inicio de año.

Recomendaciones de las madres para tener unas buenas finanzas

Recomendaciones de las madres para tener unas buenas finanzas

General

Las mamás son expertas en la administración de las finanzas de la familia. Ellas son las encargadas de promover el buen hábito del ahorro, gestionar correctamente los gastos en el día a día y planificar su uso para alcanzar las metas familiares. Las mamás saben cómo adaptar la economía del hogar de la mejor manera de acuerdo con las circunstancias.

En América Latina, los hombres siguen teniendo más capacidad de ahorro que las mujeres, pero, cuando ellas toman las riendas de los recursos financieros del hogar, su gestión suele ser más eficiente. De acuerdo con el informe Determinantes Socioeconómicos de la Educación Financiera, realizado por CAF, las mujeres en América Latina siguen teniendo menores niveles de educación financiera que los hombres, pero cuando controlan las finanzas del hogar, suelen tener menor aversión al riesgo, vigilan personalmente sus finanzas y son más propensas a planificar en función de metas financieras de largo plazo.  Ellas han desarrollado buenos hábitos financieros a lo largo de los años y estos contribuyen a mejorar la calidad de vida de la familia.

Por el mes de la madre, te dejamos una recopilación de frases o recomendaciones de nuestras madres que nos han ayudado y seguirán ayudando para que nuestras finanzas personales sean exitosas.

 

  1. ‍‍“El dinero no crece en los árboles”

Recuerdas que no siempre te compraba todo lo que querías o le pedías, ¿sabes por qué? Porque tu mamá sabía cuánto podía gastar y en qué. Este consejo de nuestras madres nos ayuda a tener los pies en la tierra y no gastar pensando que de algún lado mágico llegará el dinero.

Todos sabemos, en especial ellas, que tener una visión de tus finanzas personales te permitirá controlar inteligentemente tus gastos y tener prioridades financieras. Para ayudarte puedes aplicar una de las técnicas para gestionar tu presupuesto, llamada la regla 50-40-10, un método para distribuir los ingresos al comienzo de mes que se basa en dividir el 50 % para los gastos más básicos, el 10 % para ahorros y el 40% para los gastos personales.

 

  1. ‍“El que paga lo que debe sabe lo que tiene”

Para nadie es un secreto que las fuentes de deuda más frecuentes suelen ser las tarjetas de crédito y los préstamos. Estos productos son importantes porque proporcionan una cantidad inmediata de dinero que podría ser difícil obtener de otra manera; además de esto, te permiten atender emergencias, comprar algo que necesitas, y alcanzar metas financieras.

Aprender a manejar adecuadamente la deuda es un factor importante para encontrarse en una buena situación financiera y es aquí donde aplica este dicho de mamá, porque es muy posible que en medio de tantos gastos no planificados, la plata que recibas te alcance cada vez menos por estar tapando huecos financieros y cuando te des cuenta, la situación sea inmanejable.

 

Como dirían ellas, “a pagar lo que se debe”, sobre todo porque cuando llegamos a la vida adulta nos toca asumir las consecuencias de nuestros actos y el incumplimiento puede generar reportes de crédito negativos. La opción para salir de un sobreendeudamiento puede ser ir pagando las deudas más pequeñas, saber realmente cuánto dinero tienes libre y hacer un plan de pago que te permita tranquilidad financiera.

 

  1. ‍“Cuidado tu ingreso se convierta en plata de bolsillo”

Cuando una mamá se pone una meta, hace todo lo que esté a su alcance para llegar a ella. Pagar el colegio cada mes, ahorrar para las vacaciones o terminar de pagar la casa, es posible gracias a que tiene un plan y evita gastar el dinero en cosas que no necesita, además de conocer los beneficios de ahorrar a corto, mediano o largo plazo, y para eso hace un buen uso del dinero.

Ella nos ha enseñado que desde que recibimos la plata debemos dividirla en montos para las responsabilidades y que ese dinero es intocable, una práctica esencial para evitar gastar en cosas innecesarias lo que ya está comprometido y que el salario se convierta en plata de bolsillo, es decir, de fácil acceso para gastar en lo que se nos aparezca en el camino.

 

  1. ‍“No pongas todos los huevos en la misma canasta”

Puede que suene extraño, pero no hay algo más financiero que este consejo de una madre, y aplica para tus inversiones. A la hora de invertir tu dinero, todos los expertos financieros aconsejan no hacerlo en un solo producto, sino diversificar la inversión con el firme objetivo de asumir el menor riesgo posible y lograr la máxima rentabilidad.

Los mercados financieros son variables y a ciencia cierta nadie puede saber lo que va a ocurrir en el futuro, la estabilidad del sistema financiero se puede ver afectada por innumerables factores, así que una gran opción siempre será tener tu dinero en diversas canastas u opciones financieras.

 

  1. “No eches tu dinero en saco roto”

Esta es una de las frases que seguramente seguirás escuchándole a mamá. Echar el dinero en saco roto tiene que ver, por ejemplo, con comprar en exceso, sobreendeudarte con tus tarjetas de crédito, tener muchos gastos fugaces e innecesarios, no ahorrar ni invertir para tu futuro, pedir préstamos que no podrás pagar, etc.

 

  1. “Tú puedes hacerlo / Nunca te des por vencido”

Cuando una mamá se pone una meta, siempre llega a ella. Pagar la colegiatura cada mes, ahorrar para las vacaciones o terminar de pagar la casa es posible gracias a que ella conoce los beneficios de ahorrar a corto, mediano o largo plazo. Así que piensa en tu futuro, visualiza cómo te gustaría verte en unos años –cuando tengas la edad de tu mamá- y cómo a través del ahorro podrás cumplir más fácilmente tus metas financieras y de vida.

 

  1. “Cuando tengas hijos lo entenderás”

La mejor de las frases de nuestras madres para el final. Piensa cuántas veces le escuchaste decir esto, muchas, ¿cierto? Y es que brindar educación a los hijos, tener el control de los gastos de la familia, llevar buenas finanzas personales, entre otras actividades dentro y fuera del hogar, no ha sido tarea fácil para ellas.

Si tienes familia quizás hayas visto de cerca la importancia de las palabras y la gran responsabilidad que tienes sobre la crianza de tus hijos, independiente de que seas madre o padre, tus enseñanzas repercuten directamente en su vida y futuro. Así que aprender a darle un buen manejo a nuestras finanzas personales desde niños es importante para alcanzar las metas.

 

Fuente: https://www.tributi.com/mis-finanzas-personales/consejos-de-las-madres-para-tener-unas-buenas-finanzas

Consejos financieros para madres

Consejos financieros para madres

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Estamos en el mes de las madres y qué mejor oportunidad para aportar en su día a día el conocimiento necesario para que las finanzas de mamá y del hogar sean exitosas. Ellas cuentan con un talento innato para sacarle provecho a todo y no es coincidencia. Ser líder del hogar es una gran responsabilidad y con estos consejos financieros te será mucho más fácil ser una experta en finanzas.

 

  1. Elabora un presupuesto

Parece fácil, pero es una de las labores más importantes y complicadas de realizar. Elaborar un presupuesto te será de utilidad para lograr una estabilidad y detectar todos aquellos gastos que nos impiden ahorrar. En este presupuesto incluye los gastos más relevantes: comida, cuentas, educación de los hijos, útiles escolares, gastos médicos y guarda un poco para los imprevistos. Dentro de este presupuesto también debes agregar los gastos de diversión y entretenimiento, que, aunque no sean muy frecuentes, es necesario que tengas conocimiento y separes mensualmente un poco de dinero para cubrirlos.

Toma un papel y un lápiz, o tu computadora o celular y registra de forma detallada todos tus ingresos y gastos para que visualices lo que tiene prioridad (alimentos, colegiaturas, medicinas, transporte, etc.), cuáles resultan innecesarios y las deudas.

C, lo recomendable es que dentro de tu presupuesto también contemples fondos de ahorro para emergencias, retiro, y un fondo para la educación de tus hijos, etc.

 

  1. Cuida los gastos hormiga y compras por impulso

Los gastos hormiga y compras por impulso pueden ponerte en aprietos, ya que de por más pequeños que sean, pueden hacer ruido en las finanzas personales, así que es mejor reducir o eliminar este tipo de gastos.  Evita adquirir objetos innecesarios para ti o tus hijos, seguro este ahorro se reflejará en tu presupuesto.

 

  1. Usa las tarjetas de crédito con inteligencia

Conviértete en una clienta totalera: paga el total de tu consumo a la fecha de pago para no generar intereses y aumentar la deuda. Recuerda que el plástico no es una extensión de tu sueldo o presupuesto.

 

  1. Respeta tus ahorros

Como mamá, el tener finanzas personales saludables es muy importante para tu bienestar y el de tu familia, por lo que separar dinero para cualquier emergencia, vacaciones, la escuela, Navidad, etc. es muy recomendable. Sé disciplinada en tus decisiones respecto a tus ahorros, anima a tu familia a ayudarte a hacerlo, así no desbalancearás la economía familiar y podrás dormir con la tranquilidad de hacer lo posible para garantizar la seguridad financiera de quienes dependen de ti. Incluso, puedes empezar a separar dinero para tu retiro.

  1. Piensa a futuro, cada vez está más cerca

Ser mamá conlleva muchas responsabilidades, entre ellas está predecir el futuro. Pensar en tu bienestar y el de la familia a futuro, es una tarea que mamá debe tener presente, el tiempo avanza cada vez más rápido, la universidad de los hijos, vivir una vida digna en la vejez, posibilidades de inversión y los gastos que se avecinan no tienen por qué atormentarnos. Si nos pactamos una meta financiera a largo plazo, podremos estar preparados ante cualquier contingencia, la opción recomendada por los expertos en finanzas es realizar una inversión que nos garantice retribución económica.

 

  1. Construye un fondo de emergencias

Un fondo de emergencias consiste en contar con una cantidad de dinero que te proteja a ti y a tu familia ante cualquier adversidad, pero ojo; debe usarse solo ante una verdadera emergencia. Si destinas una parte del sueldo familiar a este fondo, podrás estar más tranquila de cara a los imprevistos.

Los expertos recomiendan tener la cantidad suficiente para 3 a 6 meses, parece mucho tiempo, pero puedes empezar de a poco. Lo más complicado es empezar con este hábito, ya verás como se convierte en una rutina y qué tan beneficioso resulta.

Es decir, que al momento en el que se presente el imprevisto puedes solucionarlo fácilmente, lo recomendado es contar con dinero en efectivo, pero otra opción es una cuenta corriente.

Reconocer cuando es un gasto urgente es una característica fundamental al momento de utilizar el fondo de emergencia, por lo general los gastos urgentes son: Salud, daños en el hogar, arreglo de los vehículos, un despido laboral o un déficit económico en casa.

 

  1. Invierte tu dinero

¿Para qué invertir? La razón más simple y más llamativa es para no tener que trabajar por el resto de tu vida. Si ya cuentas con ahorros, lo mejor que puedes hacer es invertir ese dinero para que no pierda su valor con el paso del tiempo, debido a la inflación. Invertir tu dinero te permitirá generar rendimientos. Investiga sobre diferentes tipos de inversión y trata de entender a fondo cómo funcionan los instrumentos que más te llamen la atención.

No tomes decisiones apresuradas y empieza con inversiones pequeñas, seguras y muy diversificadas. Recuerda que ahorrar para el futuro de tus hijos y enseñarles la importancia del ahorro y la inversión es parte importante de ser mamá en el mundo moderno.

 

  1. Aprende sobre finanzas

Invierte tiempo en tu educación financiera, lo puedes hacer incluso con tus hijos, para tomar mejores decisiones en el manejo de tu dinero. Para tener unas finanzas sanas, puedes empezar por adquirir conocimientos y habilidades básicas para administrar mejor los recursos, incrementar y proteger el patrimonio con la ayuda del uso adecuado y responsable de los productos y servicios financieros

Edúcate leyendo sobre finanzas personales un par de horas a la semana y pon en práctica todo lo que aprendas.

Es muy importante para que puedas enseñarles eso a tus hijos y crezcan con buenos hábitos financieros. La prioridad es tener unas finanzas familiares sanas y buscar el bienestar financiero del hogar.

4 ideas sobre lo que puedes hacer con tu devolución de impuestos

4 ideas sobre lo que puedes hacer con tu devolución de impuestos

General

Recibir un reembolso de impuestos es una de las pocas ventajas que conlleva la presentación de la declaración de impuestos. Qué hacer con tu devolución de impuestos depende de tus objetivos y prioridades. Conoce algunas ideas inteligentes sobre qué hacer con tu devolución.

 

  1. Date un capricho

Guardar una parte de tu devolución para un derroche no sólo es bien merecido, sino que también puede ayudarte a mantener el rumbo de tus otros objetivos. Tanto si se trata de una cena elegante como de una salida con los amigos, tu devolución puede utilizarse para algo divertido sin tener que echar mano a tu presupuesto diario. De hecho, siempre que recibas algún tipo de ganancia inesperada, considere la posibilidad de reservar un porcentaje para gastos discrecionales, de modo que puedas disfrutar de parte de ese dinero ahora, además de utilizarlo para otros objetivos.

 

  1. Ahorra para una meta

Un reembolso de impuestos puede ser una buena manera de empezar a ahorrar para una meta mayor. Por ejemplo, tal vez estás deseando hacer un viaje al extranjero o estás pensando en cambiar tu vivienda actual por la casa de tus sueños. O tal vez sólo necesites aumentar tu fondo de emergencia para estar preparado para cualquier gasto inesperado.

Sea cual sea el objetivo, el primer paso es reservar algo de dinero para ello. Si se trata de una meta a corto plazo, es decir, algo que quieres lograr en unos pocos meses o años, considera la posibilidad de poner el dinero de tu meta en una cuenta de ahorro, donde será más fácil acceder cuando lo necesites. (Considera la posibilidad de separarla del banco en el que tienes tu cuenta corriente principal, para no tener la tentación de transferir el dinero de tus ahorros a tu cuenta corriente).

Si está ahorrando para una meta a largo plazo, como el pago inicial de una casa más grande que quieras comprar en los próximos 10 años, considera la posibilidad de ahorrar para ello en una cuenta de inversión, donde tu dinero puede crecer potencialmente más rápido. Un asesor financiero puede ayudarte a determinar la mejor manera de ahorrar y hacer crecer tu dinero en función de tus metas y plazos.

 

  1. Paga cualquier deuda de alto interés

Te ayudará a progresar en tus metas financieros al mismo tiempo que gestionar tus deudas, así que considera la posibilidad de utilizar tu reembolso para eliminar algunas deudas de alto interés, como una deuda de consumo que suele ser más cara. Al reducir o eliminar la cantidad que pagas en intereses cada mes, estás liberando efectivo futuro en tu presupuesto. Ese dinero puede ser liberado para poner en otras metas más divertidas.

 

  1. Aumenta tus ahorros para la jubilación

Incluso si ya estás ahorrando dinero para esta etapa de tu vida, nunca está tarde para incrementar tus ahorros en tu fondo de retiro. Porque cuanto antes empieces a ahorrar, más tiempo tendrás para aprovechar el crecimiento del interés compuesto.

Si tienes $20.000 dólares en un fondo para el retiro que crece a un hipotético 6% anual, en 20 años tendrá más de $64.000 dólares en esa cuenta, si no añades ni un centavo más en el fondo. Pero si aumentas esa cantidad a $22.000 dólares, tendrás más de $70.500 dólares en ese mismo plazo.

 

Por supuesto, la forma en que decidas utilizar tu reembolso depende realmente de tu situación y de lo que estés tratando de lograr. Puede que tengas un objetivo concreto en el que te centres, y decides utilizar en esto tu devolución. O puedes destinar el dinero a varios objetivos, permitiéndote disfrutar de algo ahora y ahorrar para algo que disfrutarás en el futuro. El objetivo es encontrar el equilibrio entre todas las prioridades que tienes en tu plan financiero.

Conoce los riesgos asociados a una inversión

Conoce los riesgos asociados a una inversión

General

Cuando se trabaja para crear un patrimonio, es natural querer inversiones seguras con altos rendimientos. Pero la realidad es que “seguridad” y “alta rentabilidad” rara vez vienen juntas. Las inversiones de bajo riesgo suelen producir menos beneficios que las de alto riesgo. Y aunque las inversiones especulativas de alto riesgo pueden producir mayores rendimientos, asumir más riesgos también significa que es más probable que pierdas parte o incluso todo tu dinero.

Invertir es en gran medida una actividad de administración del riesgo. El objetivo es asumir un nivel de riesgo adecuado que equilibre tu situación personal con el rendimiento potencial que intentas conseguir. Pero, ¿a qué nos referimos exactamente cuando hablamos de riesgos de inversión y cuáles son los diferentes tipos de riesgo que debes tener en cuenta?

 

¿Qué son los riesgos de inversión?

Cuando la mayoría de la gente habla de riesgo en la inversión, se refiere a la posibilidad de que una inversión pierda dinero. Aunque eso no es incorrecto, tampoco es del todo exacto. Las inversiones demasiado seguras también pueden ser arriesgadas porque la inflación puede hacer que pierdan valor con el tiempo.

El riesgo se define como “cualquier incertidumbre con respecto a tus inversiones que tenga el potencial de afectar negativamente a tu bienestar financiero”.

En otras palabras, el riesgo es la incertidumbre. En una inversión de bajo riesgo (bonos), tienes bastante certeza sobre el precio que pagarás por esta y sobre el rendimiento que puedes esperar cuando te devuelvan tu dinero. Las acciones, en cambio, son ejemplo de inversiones menos seguras. Pero, históricamente, las acciones han tendido a producir un rendimiento medio más alto a largo plazo. Cuanto más riesgo asumas con cualquier inversión, mayor será la recompensa potencial que deberías esperar.

 

Riesgos asociados a una inversión

A continuación, te presentamos los principales tipos de riesgo asociados a una inversión:

 

  1. Riesgo de mercado

Este puede ser el riesgo más común para los inversores. Es simplemente el riesgo de que el precio del producto de inversión se mueva día a día, o incluso minuto a minuto.

Esta volatilidad puede ser un problema si te preocupan los movimientos de precios a corto plazo. En otras palabras, es un riesgo mayor si necesitas acceder a tus inversiones a corto plazo. Pero si no necesitas acceder a tu dinero de inmediato, puedes estar dispuesto a asumir este riesgo con el fin de ver un mayor rendimiento potencial en el tiempo.

 

  1. Riesgo de tipo de interés

El riesgo de tipo de interés está atado al riesgo de mercado. Esto se debe a que un cambio en las tasas de interés puede afectar al valor de los papeles de inversión.

El riesgo de las tasas de interés puede ser un factor si estás planeando comprar y vender bonos antes de que lleguen a su vencimiento. También puede afectar al precio de las acciones. Sin embargo, al igual que el riesgo de mercado, esto suele ser menos problemático cuando se planea mantener acciones y bonos para objetivos a largo plazo, ya que un horizonte temporal más largo tiende a suavizar las fluctuaciones a corto plazo.

 

  1. Riesgo de crédito

El riesgo de crédito se refiere a la posibilidad de que un prestatario no pueda cumplir sus obligaciones de préstamo y devolver la deuda. También se denomina “riesgo de no pago”.

En el caso de bonos corporativos, se debe prestar atención al riesgo de crédito, porque cuando se compra un bono corporativo, estás esencialmente prestando dinero a una empresa para obtener pagos de intereses a cambio. Como inversor, debes fijarte en factores como el flujo de caja y las calificaciones crediticias para hacerte una idea del riesgo crediticio de una empresa.

Cuanto mayor sea el riesgo de impago de un prestatario, mayor será el rendimiento que debes esperar obtener a cambio. Sin embargo, también estás sopesando esto con la mayor posibilidad de que la empresa pueda incumplir su deuda.

 

  1. Riesgo de inflación

Este es interesante porque es un riesgo asociado a los activos “seguros”. El riesgo de inflación se refiere a la posibilidad de que tus rendimientos no sigan el ritmo de la inflación, lo que podría traducirse en una pérdida de poder adquisitivo con el tiempo.

La inflación puede ser una preocupación importante para las inversiones más conservadoras, como el dinero en efectivo, los equivalentes al efectivo e incluso los bonos, que tienden a proporcionar un rendimiento total menor a lo largo del tiempo que los activos como las acciones. El riesgo de inflación es la razón por la que puede ser una buena idea asumir más riesgo con el dinero al que no tienes intención de acceder a corto plazo.

 

  1. Riesgo de liquidez

El riesgo de liquidez es una medida de la facilidad con la que puedes convertir tus activos en efectivo a un precio justo. En general, el efectivo, los equivalentes al efectivo, las acciones y los bonos se consideran activos relativamente líquidos porque existe un mercado para comprarlos y venderlos. Los activos duros, como los bienes inmuebles y los objetos de colección (entre otros), suelen considerarse menos líquidos (y, por tanto, tienen un mayor riesgo de liquidez) porque no siempre es fácil convertir rápidamente su valor en efectivo.

Por lo general, es una buena idea asegurarse de tener suficientes activos líquidos para cubrir tus necesidades inmediatas. Pero si no vas a necesitar tu dinero de inmediato, asumir un cierto riesgo de liquidez puede suponer una prima sobre los activos más líquidos y ayudar a aumentar el valor de tu dinero con el tiempo.

 

  1. Riesgo de divisas

Si tienes inversiones en el extranjero, el rendimiento de esas inversiones dependerá en parte del tipo de cambio entre las divisas. Si un tipo de cambio se mueve rápidamente en una dirección u otra, podría tener un gran impacto en las inversiones que tienes en ese país. Esto es el riesgo de divisas, también conocido como “riesgo de tipo de cambio”.

Aunque el riesgo cambiario puede tener un impacto negativo en las inversiones, también puede ocurrir lo contrario. Aquí es donde puede entrar en juego una cartera bien diversificada, que incorpore tanto inversiones nacionales como internacionales denominadas en divisas; estar diversificado te ayuda a gestionar los cambios en cualquier divisa.

  1. Riesgo político

El riesgo político se refiere a la probabilidad de que el rendimiento de una inversión se vea influido por los acontecimientos políticos. Esto puede incluir la inestabilidad política, los cambios inesperados de régimen, los resultados inesperados de las elecciones, las actividades militares, la introducción de nuevas leyes y reglamentos, etc.

Aunque el riesgo político puede provocar movimientos tanto en el mercado en general como en algunos segmentos de este, a veces este riesgo puede parecer más magnificado y relevante de lo que realmente es.

 

Gestionar el riesgo de inversión

En última instancia, la clave para gestionar el riesgo de inversión es elaborar un plan financiero bien diversificado y adaptado tu situación. Asesorarte al respecto con expertos en el tema es una buena decisión. Te pueden ayudar a incluir una combinación de inversiones tradicionales y no tradicionales que puedan ayudarte a hacer crecer tu patrimonio a lo largo del tiempo, acompañada de una buen gestión del riesgo.

 

Fuente: Northewestern Mutual